sábado, 21 de marzo de 2009

No me lo creo ni yo

Perdón por ser tan pesado pero es que nunca en mi vida, y mira que muchas veces me he enfrentado (y a veces forzado) a situaciones esperpénticas, le he echado tantos cojones a nada que me haya propuesto, exceptuando mi gloriosa escapada a Barcelona de cuya gesta siempre me sentiré orgulloso. Y de los tres meses totales, ya llevo más de la mitad, y habiendo puentes y vacaciones de Semana Santa de por medio lo que queda solo es ya, por suerte, una ridícula cuenta atrás regresiva. Ya hemos tenido las primeras continuadas, ahora estamos de puente en nuestras casitas, la semana que viene, nos vamos de maniobras, la siguiente ya es la jura pública, la siguiente Semana Santa, la siguiente tenemos las segundas continuadas y a tomar por culo todos de Toledo que nos vamos para tener, creo, 10 días de permiso, o los que correspondan para luego el 24 de abril, definitivamente, estar ya en nuestros destinos.

Ay la ostia, que Zaragoza está más cerca, y con ella la independencia más cojonuda que jamás haya tenido a huevo y en un trabajo que no me va a suponer ningún esfuerzo adicional. De lo que casi puedo estar seguro es de que cuando llegue a mi destino, después de haberlo dado todo se me quitarán las ganas de castigarme a mí mismo o de imponerme más metas forzosas a no ser que la oportunidad sea jugosa que te cagas. Tengo ganas de hacer muchas, muchísimas cosas, así que como ya estoy hasta los cojones de estar 25 años aguantándome a mi mismo, voy a mandar a la mierda esa ansiedad que me llevaba a hacer las cosas mal y a darle la vuelta a la jodida tortilla ahora que está en mi mano cambiarlo. Y lo mejor, estoy preparado para lo que venga.

Entre la extensa cantidad de cosas que tengo ganas de hacer una de ellas es darle rienda suelta a mi creatividad, pero con medios para ello. Cuando cuente con los medios necesarios, cosa que sucederá a lo largo de este año, me figuro, me voy a crear, desde cero, una página web propia en la que centralizar cosas que de otro modo las tendría en redes sociales, blogs y webs de intercambio de fotos y vídeos con su currito en flash, con sus vínculos rss, con su hemisferia que más pronto o más tarde volverá, en un formato más corto y con menos música, con el blog, ya digo, con las fotos que tome aqui y allá, tanto las de colegueo de la gente que vaya conociendo sino tambien las guapas, y la joya de la corona, con un videoblog que lo grabaré con la pedazo de cámara que me pille (para bajar las espectativas tiempo tengo) y lo editaré en el ordenador portátil que también me compre.

Lo que me sube la moral, más si cabe (por aquello de que quiero cuidar más mi imagen) es que me digan que me estoy poniendo to bueno. Incluso ayer me llamaron guapo por la calle, que a uno esas cosas le alegran el día. En fin, no me apetece enrollarme y lo que vengo a decir tampoco da lugar a ello, es símplemente que no tengo rienda suelta para desahogarme en la medida de lo que quisiera, por eso vengo al blog.

No me creo que de aqui a unos meses, pueda tener caprichos (y no tan caprichos) con los que llevo toda la vida soñando poseer, no me creo que vaya a ser pudiente, que tenga una libertad tal que pueda conocer España tan fácilmente, no me puedo creer que mis iniciativas por fín no se queden en cabreos de una tarde sino que tenga a huevo perpetrarlas. Son tantas cosas buenas que compensarán con creces a lo malo que pueda pasar hasta tal punto que las cosas malas no merezcan ni ese matiz. Y lo mejor es que cuantas más capas desvele, más cosas nuevas me quedarán por hacer, así que supongo que no tendré tiempo para tener el culo quieto. (Ahora es cuando podré ir a los festivales de música, por ejemplo) y supongo que entre quienes no ven más allá de sus narices, yo, en poco tiempo he aprendido a saber lo que quiero y lo que quiero es conseguir mis sueños, pero sobre todo, y, por el camino es disfrutar y no quedarme de brazos cruzados solo por sugestiones mías. Eso sí, nadie va a venir a decirme cómo tengo que hacerlo. Que la Potra os acompañe. Ciao

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