lunes, 28 de septiembre de 2009

Historia de la puta mili (bis)

La penúltima semana de agosto tuve una de las conversaciones más trascendentales que he podido tener en mucho tiempo, fue con Ainara, y en ella hablamos de temas personales y otros que no lo son tanto. La conversación me dejó un sabor de boca que aun me dura, quizá por aquello de que todos necesitamos tener ilusiones.

Pero yendo al grano, lo más práctico que me dijo (sí, ya me conocéis, hay que saber decirme las cosas con las palabras adecuadas, soy así de puñetero) fue que tengo tantos pajaritos en la cabeza que no me dejan ver la realidad (el famoso dicho del árbol que no me deja ver el bosque) y que me centrase más en el presente. Eso aparte de que no hable tanto de mí mismo, que me reprima más con eso de desahogarme.

Existen dos problemas, que tengo responsabilidades y tengo que velar por ellas y que el exceso de comodidad propiciado por la pereza que supone bajar a Zaragoza a hacer cualquier nimiedad y perder toda la tarde ha hecho que la situación se haya estancado, y ya sabéis como soy, que hasta que no le veo las orejas al lobo…

Pero bueno, no todo son malas noticias, mandé al carajo a Nioka, artículo ya sabido por todos y al que no quiero dar más trascendencia mediática de la que ya ha tenido. Baste decir que estoy mucho más tranquilo desde entonces. Además he conocido a una chica de Colombia con la que estoy tan de puta madre que (sí, llamadme loco) tengo la firme intención de ir a ver en cuanto me sea posible.

Otra de las cosas trascendentales que me ha pasado este verano, y que aún no he puesto en práctica fue que (y no veas como eché de menos un ordenata para escribir en el blog en ese momento) me fui unos días a casa de mi Prima, junto a mi hermano, mi otro primo, osea, su hermano, y el novio de la misma, en la casa en la que viven. Primero estuvimos unos días en Toledo, y luego nos fuimos de camping ese mismo fin de semana. Yo veía a mi prima y a su novio no ponerse de acuerdo para según que cosas, o, sin ir más lejos echándonos la peta porque según para qué cosas, no echábamos una mano. Y me fijaba en la gente que por allí habitaba las distintas parcelas. Justo al otro lado de la “calle” se encontraba un grupo de chicas que habían venido a estar de tranquis, una parejita que eran vecinos de parcelas, muchas familias… Nosotros habíamos venido estrictamente a pasar el fin de semana en un camping, pero la falta de previsión en los planes, unido a que cuando mi prima va de camping, le mola estar tranquila, pues oye, me hicieron sentir que tenía ganas de tener yo el control de algún tipo de situación así.

Mis ganas de emociones fuertes, aunque no lo demuestre, siguen intactas. El objetivo es conocer: conocer gente, conocer España y matar cuantos más pájaros mejor. Sentirme realizado con los cursos que haga, pero esa es otra, me administro jodidamente mal con la pasta

Ya dilucidé yo sobre eso. El problema es que todo esto se me viene tan grande que no sé por donde empezar. ¿Solución? Ponerme prioridades y lo sensato sería empezar por el carnet de conducir para sacarle partido en el ejército y pillarme una tartana coche por cuatro duros y que me saque del apuro.

Pues nada, mis queridos lectores, no os prometo que escriba con frecuencia para no decepcionaros en caso de que no pueda, pero sí debo entre otras cosas marcarme la meta de ser más constante con mis objetivos para conmigo mismo, y para con los demás y si eso es así, amén, una de las consecuencias es que tendré este blog actualizado más a menudo. Que la Potra os acompañe. Ciao.

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