martes, 13 de octubre de 2009

Megatón

A mi se me va el panchito, había escrito hace un par de días y de no ser por uno de mis lectores ni me acuerdo de lo que puse. Os dejé a todos con la intriga, y, a decir verdad, no me atrevía a decir lo que pasaba, por miedo a pagar cara mi osadía. Es decir, hay cosas de las que no me apetece presumir y menos antes de tiempo, me explico. Una de las razones por las que estoy de puta madre es que he cambiado ligeramente mi modus operandi para con las chicas y me va de puta madre desde que lo he empezado a hacer. He tardado, pero más vale tarde que nunca, y creo que ya lo comenté aquí, sino, lo hago ahora. Lo que nos pasa a los que no nos solemos comer una rosca, y más en rachas largas, pues el arma con el que nos defendemos, es no querer ser iguales que el resto de los babosos que van a lo que van, dicho despectivamente. Bien, eso está de puta madre si ya tienes una novia con la que desahogarte. Pero el fallo de base es que como todos los tíos van a lo mismo, todas tienen algo de lo que quejarse y si tú eres la persona a la que acuden para quejarse, la has cagado. La experiencia me dice que una chica determina y sentencia de por vida su trato hacia un chico en base a la primera impresión que éste le da (si alguien conoce algún expediente equis que contradiga mi teoría que me lo haga saber). Entonces, yo, tratando de tener el autoestima alta, o de aparentarlo al menos, si se dan las circunstancias de que la chica me ha caído bien, me puede molar en potencia y, ojo, no veo evidencias de que con mi actitud la pueda faltar al respeto, se me pone el “modo deseo” en on. En ese estadio emocional, mi entusiasmo hacia la chica con la que hablo se hace evidente y si la chica responde positivamente a ese estímulo, ya se ha superado la primera barrera y la confianza se torna mayor, pero no por los derroteros del paño de lágrimas, sino por otros. El requisito indispensable es que ninguno de los dos mencione sus experiencias anteriores, o si es inevitable o se te escapa, hacerlo lo más de pasada posible.

Otros de los síntomas de ese estadio son impulsos por cambiar la manera verbal de dirigirte a ella y cambiar su nombre por la palabra “guapa”, por ejemplo, o gestos más inconscientes como esas miradas delatoras, o algún gesto que se te pueda escapar como cogerla de la mano o algo así.

Insisto, ya me he enfrentado a casos en los que el deseo impulsa que no me piense hacer cosas así, o que al menos se me disminuya ese traicionero factor miedo que tantas malas pasadas me ha jugado con las chicas en decenas de ocasiones tiempo atrás.

No sé, supongo que será desde que he perdido ese miedo que, al tratar a las chicas de otra manera, que no peor, ojo, me tratan ellas de otra manera a mí, por eso me siento mejor y se convierte en un círculo virtuoso que va cada vez a más.

La otra de las razones de mi tranquila felicidad, o quizá euforia (no sabría muy bien que deciros), es la ya plena operatividad de la que dispongo en mi turbo pepino de ordenador, realidad que ahora me empiezo a creer, ordenador añorado durante tanto tiempo…

Me he bajado todas las aplicaciones que añoraba bajarme y, no sin esfuerzos, pues llevaba 5 años sin editar vídeo y algunas cosillas las tengo oxidadas, pero nada, un poco de 3 en 1 a mis neuronas, cambiarles la batería y a tomar por culo la bicicleta.

Ya he organizado todos los vídeos con los que puedo empezar a hacer algo. Los de la PSP no me digas por qué coño no se reproducen bien ni aunque haga un pre-render así que es una pena, porque tienen una calidad de miedo. De todos modos, ni PSP ni móvil son todo lo buenos que yo quisiera para grabar vídeo, así que para el caso… De momento con lo que tengo voy a empezar y a hacerlo lo mejor posible, de hecho, ya tengo el proyecto empezado. Otra cosa, que creo que ya lo dije, y ya tengo todo lo suficientemente organizado como para empezar, es subir fotos.

Lo del podcast, de momento me ha surgido un contratiempo técnico que estoy tratando de solventar. En cuanto pueda, pues eso…

Por el momento, nada más, que hacía tiempo que no escribía una entrada en tono desenfadado y ya lo echaba de menos. Espero poder deleitaros lo antes posible con el primer episodio en video de “Mi historia hecha relato” el fin de semana que viene, a más tardar. Que la Potra os acompañe. Ciao.

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