domingo, 25 de octubre de 2009

Brainstorming

Malentendidos, desavenencias me han llevado a tener ¿desatendido? el ordenador toda esta semana. No pongo en duda el poco tiempo que he estado con él sino la verdadera necesidad de pasar tanto tiempo delante. Necesario no, pero ¿qué hay de malo en quererlo si es la manera perfecta de no gastarme el dinero que ya me he gastado antes en la letra para pagarlo?

Cualquiera se inspira escuchando el disco de Voyager de Mike Oldfield de fondo. Anda que no se me han pasado cosas por la cabeza esta semana. Nada que no haya escrito aquí antes, los mismos problemas de siempre, pero siempre se antepone mi perezosa voluntad y lo peor es que estoy a gusto, con lo cual no tengo derecho a quejarme. Lo que sí se me pasa por la cabeza es que tengo 14 meses para enderezar 25 años de existencia y no es tanto tiempo como parece. Me cabe el consuelo de que si en algo empiezo a estar en armonía conmigo mismo es en el terreno de lo sentimental, handicap que venía arrastrando de mucho tiempo atrás. Cuesta tener prioridades cuando tu vida entera es un desorden. ¿De qué carajo sirve hablar de propósitos si al final las palabras se las lleva el viento? Lo mío es una eterna Nochevieja no me jodas…

Otra cosa por la que empiezo a sentir ilusión y que tampoco he podido llevar a cabo, por lo que os he dicho de no estar delante del ordenador, es el videoblog. Hay quien se preocupa por mí y, sin querer ser narcisista, ojo, se cree en posesión de saber lo que es justo y lo que no, como si yo no tuviese en posesión de mi juicio o de mis facultades mentales. Y si bien es perjudicial que me haya tirado todo el mes aquí, era el mejor remedio al que tenía acceso para matar el tiempo. No sé, quería un ordenador de sobremesa para que la relación calidad precio compensase la potencia que demandaba en un trasto de estos para editar vídeo entre otros menesteres. No puedo prometer nada, pero aquí se ha de entender, por muchos cocidos que crean que me puedan faltar, que estoy a punto de cumplir 26 años y que también tengo voluntad propia y que puedo pasarme todas las tardes editando vídeo si me sale de los cojones. El que tenga cojones a aguantar más hostilidades que yo, que tire la primera piedra… En fin

Si no le encontráis la lógica a esta entrada, no sus preocupéis, no trato de ser coherente, como reza la entrada, escribo cosas que se me vienen a la cabeza y punto. Lo cierto es que entre el movil, el messenger, ponerme pelis y jugar a juegos que me han prestado, mientras no pueda hacer nada mejor, soy el tío más feliz del planeta Tierra. Yasta. Que la Potra os acompañe. Ciao.

martes, 13 de octubre de 2009

Megatón

A mi se me va el panchito, había escrito hace un par de días y de no ser por uno de mis lectores ni me acuerdo de lo que puse. Os dejé a todos con la intriga, y, a decir verdad, no me atrevía a decir lo que pasaba, por miedo a pagar cara mi osadía. Es decir, hay cosas de las que no me apetece presumir y menos antes de tiempo, me explico. Una de las razones por las que estoy de puta madre es que he cambiado ligeramente mi modus operandi para con las chicas y me va de puta madre desde que lo he empezado a hacer. He tardado, pero más vale tarde que nunca, y creo que ya lo comenté aquí, sino, lo hago ahora. Lo que nos pasa a los que no nos solemos comer una rosca, y más en rachas largas, pues el arma con el que nos defendemos, es no querer ser iguales que el resto de los babosos que van a lo que van, dicho despectivamente. Bien, eso está de puta madre si ya tienes una novia con la que desahogarte. Pero el fallo de base es que como todos los tíos van a lo mismo, todas tienen algo de lo que quejarse y si tú eres la persona a la que acuden para quejarse, la has cagado. La experiencia me dice que una chica determina y sentencia de por vida su trato hacia un chico en base a la primera impresión que éste le da (si alguien conoce algún expediente equis que contradiga mi teoría que me lo haga saber). Entonces, yo, tratando de tener el autoestima alta, o de aparentarlo al menos, si se dan las circunstancias de que la chica me ha caído bien, me puede molar en potencia y, ojo, no veo evidencias de que con mi actitud la pueda faltar al respeto, se me pone el “modo deseo” en on. En ese estadio emocional, mi entusiasmo hacia la chica con la que hablo se hace evidente y si la chica responde positivamente a ese estímulo, ya se ha superado la primera barrera y la confianza se torna mayor, pero no por los derroteros del paño de lágrimas, sino por otros. El requisito indispensable es que ninguno de los dos mencione sus experiencias anteriores, o si es inevitable o se te escapa, hacerlo lo más de pasada posible.

Otros de los síntomas de ese estadio son impulsos por cambiar la manera verbal de dirigirte a ella y cambiar su nombre por la palabra “guapa”, por ejemplo, o gestos más inconscientes como esas miradas delatoras, o algún gesto que se te pueda escapar como cogerla de la mano o algo así.

Insisto, ya me he enfrentado a casos en los que el deseo impulsa que no me piense hacer cosas así, o que al menos se me disminuya ese traicionero factor miedo que tantas malas pasadas me ha jugado con las chicas en decenas de ocasiones tiempo atrás.

No sé, supongo que será desde que he perdido ese miedo que, al tratar a las chicas de otra manera, que no peor, ojo, me tratan ellas de otra manera a mí, por eso me siento mejor y se convierte en un círculo virtuoso que va cada vez a más.

La otra de las razones de mi tranquila felicidad, o quizá euforia (no sabría muy bien que deciros), es la ya plena operatividad de la que dispongo en mi turbo pepino de ordenador, realidad que ahora me empiezo a creer, ordenador añorado durante tanto tiempo…

Me he bajado todas las aplicaciones que añoraba bajarme y, no sin esfuerzos, pues llevaba 5 años sin editar vídeo y algunas cosillas las tengo oxidadas, pero nada, un poco de 3 en 1 a mis neuronas, cambiarles la batería y a tomar por culo la bicicleta.

Ya he organizado todos los vídeos con los que puedo empezar a hacer algo. Los de la PSP no me digas por qué coño no se reproducen bien ni aunque haga un pre-render así que es una pena, porque tienen una calidad de miedo. De todos modos, ni PSP ni móvil son todo lo buenos que yo quisiera para grabar vídeo, así que para el caso… De momento con lo que tengo voy a empezar y a hacerlo lo mejor posible, de hecho, ya tengo el proyecto empezado. Otra cosa, que creo que ya lo dije, y ya tengo todo lo suficientemente organizado como para empezar, es subir fotos.

Lo del podcast, de momento me ha surgido un contratiempo técnico que estoy tratando de solventar. En cuanto pueda, pues eso…

Por el momento, nada más, que hacía tiempo que no escribía una entrada en tono desenfadado y ya lo echaba de menos. Espero poder deleitaros lo antes posible con el primer episodio en video de “Mi historia hecha relato” el fin de semana que viene, a más tardar. Que la Potra os acompañe. Ciao.

domingo, 11 de octubre de 2009

No tengo sueño

…Y sé que el teclado por las noches, molesta y más a la velocidad que escribo yo, y eso que no sé mecanografía. Pero estoy con una jodida felicidad interior… Ahora es el típico rato que, de estar solo me explayaría de la ostia, pero como no puedo, al menos me desahogo con un anticipo de lo que puede que escriba mañana o no. Mañana tengo cosas que hacer y el blog es secundario, pero tengo tres días por delante para aprovecharlos al máximo y no digo de salir, ojo, cosillas pendientes que dejaré hechas en la medida de lo posible antes de que el ajetreo de la semana me lo impida. De todos modos, ya que no he explicado un carajo, mañana no os dejaré con la duda. Tiempo habrá. Que la Potra os acompañe. Ciao.

sábado, 3 de octubre de 2009

Soy lo peor

Este mes me he quedado con lo justo para subsistir y eso que acaba de empezar. No es responsable, desde luego, lo que manda cojones que lleve meses hablando de lo mismo en el blog. ¿Y cuando voy a aprender? Yo que sé, estoy vigilando más el gasto del móvil para no “sobrasarme” tanto como el mes pasado. No me fio ni de mí mismo. Estoy en el cuartel, pero mira, con un ordenador con internet, con la tarjeta del autobús hasta noviembre y con gente con la que quedar, se sobrelleva y bien. Sin ir más lejos, he invitado a todo el que se apunte a poner una peli en mi habitación en mi cacho de monitor de 20 pulgadas (manda huevos que cuando no había teles planas, la gama alta la marcaban las teles de esas pulgadas p’arriba) y los cacho de altavoces que aunque en maltrecho estado, aún cumplen bien su función.

Anoche estuve hablando con la que empieza a ser mi musa, Nancy, la chica de Colombia de la que os hablé en mi última entrada, con la que cada conversación me deja con mejor sabor de boca que la anterior. Dé la impresión que dé, lo cierto es que echaba de menos algo que ella me está dando en dosis industriales, y es esa ilusión tonta que le hace a uno motivarse de más, porque tiene algo a corto plazo que le pueda reportar más de una satisfacción. Soy consciente de los riesgos que una relación así pueda entrañar, pero como sé que no soy el único que tiene miedo, sé que ambos nos vamos a andar con pies de plomo, corazonada por la cual, tengo la convicción de que lo que sea, va a salir bien. Os aseguro que no es mi intención sembrar polémica gratuita que conste.

Y ahora que puedo (incluso puede que con esa excusa me quede algún fin de semana en Zaragoza a drede incluso cuando tenga dinero) voy a subir y editar fotos y vídeos a internet. A flickr, a youtube, y a los sitios que yo considere oportunos. A ver si puedo conseguir alguna aplicación mejor que el Windows Movie Maker para ese cometido y que sepa manejar. Sino, aprendo. Poca cosa más. A ver qué tal se da la tarde. Que la Potra os acompañe. Ciao.