domingo, 21 de febrero de 2010

Mezquino

Últimamente estoy que lo tiro, me sobran el tiempo y las ganas de escribir en el blog. La última por algo que ya quienes me conocen saben de sobra, pero quería compartirlo con más gente.

En este gran herm… digooo cuartel, resulta que siempre tienes (y más en mi caso, porque lo permito, y me acabo de dar cuenta) alguien dispuesto a señalarte con el dedo, a juzgar tu conducta, ya sea para con él o no. Comparto comida con un compañero y me tildan de gilipollas, pero viene ese compañero a desahogarse con el que me ha llamado gilipollas, y el que me ha llamado gilipollas me dice que he tenido detalles muy feos con el chico al que he dejado comida. ¿En qué quedamos? Antes y después, disponía de la misma información. Sí, lo sé, unos se aburren más, otros menos, todos tienen buenas intenciones conmigo… Ya hablé entradas atrás, de lo que era que cada cual me quisiese llevar a su propio terreno.

Claro que, no permitía el lujo de juzgar a nadie ¿y los demás a mí sí? Pues al carajo la bicicleta. Lo que quizá están pagando el pato las personas equivocadas, pero prefiero que me tachen de mezquino hijo de puta a que medio cuartel se limpie el culo conmigo, ya que es imposible escapar a los juicios ajenos…

Mi compañero de habitación, uno de los que vino conmigo desde Toledo, está cabreadísimo conmigo porque desde que vino el otro más nuevo, me tomo más confianzas, y eso redunda en su bienestar. Sí, mea culpa, pero a mi me la sopla hasta qué hora se vea la tele o se esté con el ordenador siempre y cuando sea el ruido el que no me moleste, y es ahí donde el compañero más antiguo se está tomando la venganza y pone la telenovela “chupenca” a toda ostia. El otro día, la gota que colmó el vaso fue poner la tele a un volumen poco soportable hasta las 0:30 y le quité el TDT, que, dicho sea de paso, lo compré yo con mi pasta. Si bien es verdad que me desentendía de su propiedad, no era al precio de joderme a mí con él. Bueno, yo si estoy hasta tarde con el cacharro que sea, es con los cascos puestos. Sí, el Metal Gear Solid 4, estuve hasta las 2 de la mañana porque da la casualidad de que nada más pasarme la última secuencia jugable, las secuencias de vídeo, duraban una hora larga más y no contaba con ello. Bueno, pues ayer, me estaba enterando más de lo que decían Frodo y Gandalf en los altavoces de un portátil que de la banda sonora de Braveheart que yo tenia puesta con los cascos, y dice que cuando nosotros le tengamos respeto a él, él lo tendrá con nosotros.

Coño, yo no quiero el mal para nadie. Aunque sí es cierto que con la llegada del nuevo, quien por cierto, tiene muy mala fama, por razones que no voy a mencionar, aproveché la excusa perfecta para usar el ordenador hasta mas tarde de las 11 de la noche, que por otra parte lo estaba deseando. Joder, medio cuartel se está hasta mucho más tarde con la tele puesta o con el ordenador encendido, y la única habitación en la que se quejan es en esta.

Y ahora esto se va a convertir en un pique por ver quién molesta más, y el cabreado no tiene intención de negociar conmigo, así que veremos como acaba esto… Yo ya digo, más tarde de las once de la noche, tengo mis cascos con cable de 3 metros de longitud comprados en un bazar de Bravo Murillo que me los enchufo.

Voy a ver si estudio el examen de soporte vital básico, si friego lo del desayuno y si pongo un par de lavadoras, que ayer no lo hice. Que la Potra os acompañe. Ciao.

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