miércoles, 30 de junio de 2010

Vayamos por partes

¿Os lo podéis creer? Me siento más cómodo escribiendo en el blog desde el cuartel que desde mi casa. Prueba de ello es que he estado sin internet aquí, he estado de vacaciones en Madrid, he ido al concierto de Sabina, estuve celebrando, como ya empieza a ser tradición, el cumple de mi abuela Milagros en compañía de casi todos los nietos. (Solo faltaba mi hermano que siempre se lo pierde. Ya le he dicho que haga el hueco para el año siguiente, no le vuelva a pasar lo mismo) y he tenido la hostia de tiempo libre, pero no he tenido cojones a escribir en el blog. Por contra, buena parte de ese tiempo, lo he dedicado a quedar con gente a la que he conocido recientemente por internet y a jugar a la reestrenada PlayStation 2, que me la volví a comprar en Toledo para reestrenarla y así pasarme todos los jodidos juegos que tenía muertos de risa, y medio vírgenes.

Ya digo, las vacaciones empezaron con el listón alto, una chica del Badoo a quien había conocido el fin de semana anterior, se marcha a trabajar a Valencia y fui a acompañarla a Méndez Álvaro. Al día siguiente, viaje en coche con mis primos al Barraco para hacer lo propio. Por primera vez en muchas, no me sentí acomplejado de no tener la vida tan resuelta como ellos. Obviamente, me queda mucho más por hacer que a ellos, y ya son muchos años vendiendo motos y no haciendo nada.

Haciendo… ¿a que no lo adivináis?… ¡Retrospectiva! Joder qué listos sois, como no uso esa expresión casi… Pues, echando 10 años la vista atrás, en los últimos 10 años, la extensa mayoría de mis decisiones las he tomado por ser un ansias y solo una pequeña minoría han salido adelante. Las peor paradas, las que tienen que ver con mis responsabilidades como adulto, como no. Son muchos años siendo un ansias como para no tomar nota. ¿Conclusion? Dejar de serlo. Tengo muchos planes pendientes, pero como me cuesta centrarme que flipas, me vestiré por donde se visten las personas, como reza el dicho popular, así que lo siento, pero no pienso emprender planes ambiciosos simultáneamente.

Empezaré por la academia de infografía de la que mañana (si consigo publicar antes de acostarme) iré a apoquinar la friolera, y es poco, cantidad de 793 € en concepto del 25% del precio del curso además de comprar un ventilador para combatir el pegajoso calor de Zaragoza y pillarme los billetes de tren para bajar a Madrid este fin de semana.

Pero no nos vayamos por las ramas. Con mis primos, como no podía ser menos, me lo pasé de miedo. A ver si tengo huevos a empezar a subir fotos y vídeos (por cierto, estoy amasando algo que llevabais tiempo esperando). Y, dicho sea de paso, me sirvió para tranquilizar mi conciencia, que no era sino yo el que se afligía a sí mismo con complejo de inferioridad, que no sé si, ahora que, amen, ya se lo que quiero, aun estoy a tiempo de conseguirlo. Este otoño empiezo de una puta vez, pero vosotros lo empezaréis a saborearlo antes, gracias al vídeo bajo demanda.

El concierto de Sabina, la leche, ese tío, huelga decir que sabe cómo encandilar a sus fans, y puede que repita en Alicante, con tiempo para (lo siento pero…) bajarme su discografía y aprenderme más canciones suyas aunque no las viva como si llevase toda la vida escuchándolas porque no he hecho tal cosa.

El resto de la semana, ya digo, jugando al Gran Turismo 4 y quedando con amigos y amigas y gente recién conocida de internet. Lo único malo y ni eso(las visitas a Madrid y a Barcelona no las perdono) es que los planes de turismo mochilero, los aplazo a después del verano, pero, como no, es por una buena causa. Mañana, si me da tiempo, tengo cosas que hacer, como editar un vídeo subir fotos, pasárselas a mis primos y hacer recados para mi mismo en Zaragoza. Que la Potra os acompañe. Ciao.

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