martes, 27 de julio de 2010

Fantasía

fantasia_mickey

Hace poco, he leído una noticia en la cual, Movistar pretendía que dentro de 5 años, mediante la mejora de sus infraestructuras, que el 50% de los hogares españoles puedan contratar internet provista a través de fibra óptica. Por otra parte me he enterado de que lo que antaño era una manera de proveer de internet a los hogares, ahora no es sino una manera de conducirla por toda tu casa utilizando la instalación eléctrica. Aquí tengo que detenerme a explicar tecnicismos. Estamos hablando de la tecnología PLC. Dicha tecnología funciona exactamente como he dicho, inyectando datos en la instalación eléctrica de la casa y sirviéndose de ella para transportarlos de tal manera que yo podría conectar, por ejemplo, dos ordenadores en red, sin wifi en dos habitaciones distintas sin necesidad de tirar un cable de red hasta cada una con la comodidad que ello supone.

Por otra parte, resulta que ha corrido como la pólvora la noticia de que nos permiten instalar mini neveras en las habitaciones lo cual lleva varias ventajas. Estás más a salvo de los hurtos, no tienes que salir de la habitación para beberte una coca cola fresquita y que, en mi caso, dado que mi compañero no quiere malos rollos, se abstiene de compartir dicha nevera conmigo, pues más espacio para mi solo.

Si a todo eso le añadimos algo que hace tiempo que no hacía, fantasear con un futuro idílico a medio plazo en el que yo viva solo con todas las adquisiciones que ya tengo y las que no van a tardar en terminar de poblar mi habitación, más alguna pijada extra como luz automática en los lugares de paso y con reguladores de luz en las estancias en las que vaya a pasar más tiempo, más bombillas led las cuales me permitirán que con 20 o 30 w de potencia pueda iluminar toda la casa sin problemas (sin contar lámparas auxiliares ni luz decorativa), repercutiendo positivamente en la factura de la luz, un home cinema y un proyector y tantas y tantas ideas tan lejanas que aun no cabe ni pensar en ellas, pues oye, me apetece soñar con mi independencia. Es solo una posibilidad, sí, pero cabe suponer que no habré pagado ni cursado los estudios soñados de mi vida en vano, y si no fuese así, mi poder adquisitivo me lo permitiría.

Antes de que me devolváis a la cruda realidad me anticipo diciendo que si bien no es práctico que divague tanto, sí que es cierto que me apetecía. Estoy más nervioso que el dentista del Conde Drácula y aun faltan dos meses largos para el 14 de octubre. Poco más que decir, pero tenía que decirlo, solo eso. Que la Potra os acompañe. Ciao.

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