domingo, 14 de noviembre de 2010

Fiestas típicas

Dando nuestro saludo, nos presentamos a este castizo público gaditano. El otro día, estaba escuchando la que es, después de Radio 3 y por méritos propios, la emisora que más me gusta: M80. Antes, Cadena 100 y Europa FM merecían la pena, hasta que veían que su público no era suficiente, y se han tenido que “casualizar”, ampliarse al gran público, y me parece de puta madre, entonces, va M80 y recoge el testigo, incluyendo en su repertorio una década que hasta el momento había obviado: los 90’s.

Bueno, pues, cada semana piden a los oyentes que hagan un ránking con las 10 canciones que más les gustan de un determinado grupo. Esta semana tocaba Depeche Mode, pues bien, una de las contestaciones era de una niña de 10 años que decía que había asistido a un concierto de dicho grupo musical cuando solo tenia 8 añitos. Joder qué delicia de padres o quien carajo la llevara a ver dicho concierto, y, por extensión, qué delicia de niña, seguro que no da problemas en casa. El caso es que eso me llevó a una reflexión. Me siento, en la medida de lo que mi sugestión me lo permite, identificado con los padres de la niña, personalidad que no se parece mucho que digamos a la de muchos compañeros míos de la vida diaria. ¿Que luego como compañero de trabajo no doy la talla y hay quien me tiene que aguantar? Pues lo siento por haber sido tan narcisista en mi anterior y extinta entrada, que he borrado de internet, ahora os explico y por obviar que hay quien me tiene que aguantar a mí. Pero, jolín, ¿Qué culpa tengo yo de sentirme más a gusto con lo que estoy estudiando que con mi trabajo? Vale, mi delito ha sido hacerlo público cuando mis quejas son excesivas, cuando muerdo, sin que nadie se lo merezca, la mano que me da de comer. Me he pasado, de acuerdo, pero llevo escribiendo mi blog desde antes de trabajar donde trabajo y no pienso dejar de escribirlo. Por esa razón, ahora lo he puesto privado. Puedo invitar a un máximo de 100 personas a que lo lean, pero no me importa, porque me consta que no me seguían tantas. Me jode porque como os conté, tenía importantes planes para con mi blog, darle un lavado de cara, dejarlo de puta madre aprovechando que voy a adquirir los conocimientos necesarios para poder hacer eso y muchas más cosas que me ayudarán a llevar a cabo la ilusión que tengo pendiente, ilusión la cual es culpable de que escriba este blog entre otras cosas.

Por si a alguien de quienes me conocen le quedaba alguna duda, nunca antes en mi vida he tenido tan claro lo que quiero, razón por la que estoy más motivado que nunca. Llevamos un mes de clase, mes en el que, cuanto más le cojo el tranquillo a esta mierda, más me gusta. En la primera parte del curso, estamos dando Photoshop, Illustrator, fundamentos del diseño y márketing así un poco por encima. Os explico, el Photoshop, por si alguien no lo sabe, es la herramienta más usada por los profesionales para retoque fotográfico, Illustrator, es una herramienta de dibujo vectorial usada para diseñar cosas tales como tipografías, logotipos y todo tipo de creaciones plásticas hechas por ordenador que sea menester. Luego, fundamentos del diseño es la asignatura programada para aplicar nuestra profesión con profesionalidad (valga la redundancia) y buen gusto, así como para entender sus entresijos. Y lo del marketing en un curso de infografía, es algo que a nadie se le había ocurrido, que yo sepa. Es cojonudo, porque aunque nos ayuda a saber lo que queremos. Insisto, es solo una asignatura y el marketing se ve muy por encima, de una manera muy light pero suficiente como para orientarnos a nosotros mismos con nuestros objetivos (admitámoslo, todo el que aprende infografía tiene ambiciones de hacer algo por su cuenta)

Si fundamentos del diseño se enfoca a que sepamos aplicar con buen gusto nuestra profesión, la de marketing, a que sepamos vendernos, y mira, da la casualidad de que productoras audiovisuales preparadas hay unas cuantas, pero con ambiciones artísticas, cero. Máxime si le añadimos la jugosa novedad de dedicarse a los videojuegos para plataformas descargables, pero sin justificar en ello su simpleza sino que tengan personalidad propia y que atraigan por ello. Mañana, aparte de ver el último Gran Premio del mundial de fórmula 1, tengo deberes que hacer, que se avecina una semana de puta madre, que el final del año va a ser la hostia. Que la Potra os acompañe. Ciao.

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