domingo, 28 de marzo de 2010

Mayo, Milestone

Aguarda, David, que solo queda un mesecito. En este ultimo mes, parco en lujos como “penitencia” por mi irresponsabilidad con las pasta, será lo que tendré que esperar, finalmente, para poner en marcha todo aquello que pretendía hacer antes, y que, como podéis ver, ni he empezado.

Veamos, Bruno y yo algún día tendremos que escribir un libro con todo lo que hemos ido averiguando de la conducta de la mujer joven de clase social y sentimental acomodada. Si ya hemos descubierto América y cosas así, el último descubrimiento, es la jodida piedra angular en la que se cimienta todo. Hemos llegado al fondo de las causas de nuestras jodidas desdichas con las tías, y es que, más allá de los tópicos del tío malote que pasa de ellas y todos esos árboles que no nos dejaban ver el bosque, la causa era mucho más simple. La verdadera causa es que una chica, para alimentar los deseos que pueda sentir por un chico, es necesaria una constante vida social, ajetreada en cuyos planes, las chicas no sean lo principal y Bruno y yo, precisamente, vamos locos porque alguna nos haga caso.

Pero últimamente el aburrimiento me ha llevado por los pecaminosos caminos de las redes sociales de las que tanto renegaba, pero me he dado cuenta, de que la razón de mi mala suerte en dichas redes era por una mala praxis, por no emplear el lenguaje adecuado. Y, mira por donde, poquito a poco, Angela, una chica de Guadalajara se está adueñando de mi corazoncito. En dos semanas escasas, ha hecho que la palabra “química” llegue en mi vida a cotas no conocidas por mí hasta ahora. Todo ha empezado como empiezan estas cosas, por conversación en chat privado, que acaba por darse las direcciones de messenger. Por fin estoy empezando, y eso que aun no nos conocemos en persona, a saborear el hecho de tener cerca a la primera persona que no solo no tiene sentimientos efímeros para conmigo, sino que es difícil de determinar quien hizo empezar a sentir especial al otro primero.

Pero eso no me va a quitar de hacer todo lo que tenía ganas de hacer este año, ni mucho menos. Solo tengo que poner mis cuentas al día primero, ahora que he terminado, a falta de un plazo, de pagar el ordenador. El siguiente paso, que además da título a mi entrada, aunque indirectamente, es cambiarme de operador de telefonía móvil. Tenía un dilema, que ha sido resuelto casi a la fuerza. Tengo dos líneas: una de tarjeta Movistar y otra de contrato Vodafone, y claro, en la de contrato tengo permanencia, pero a la de tarjeta es a la que más gente me llama para enrollarse, que me viene a mí de puta madre para no hacerlo tanto. Bueno, pues el caso es que mi madre, que con Orange se ha puesto una tarifa plana. Y para que ella, escéptica con estas cosas de la telefonía hasta la médula, diga que está contenta, ya son palabras mayores… Vamos, que como sigo pecando de gasto tocho con el móvil, esa era la razón principal. No expondré tarifas para no hacer publicidad gratuita, solo diré que en Orange, te ofrecen más minutos en sus tarifas planas por menos dinero que Vodafone (comprobadlo si queréis), además, se han hecho con la exclusiva de la distribucion en España, del pepino que siempre he deseado tener, ahora que el sistema operativo Symbian ha dejado de gustarme tanto como antes: el Motorola Milestone. No porque fuese ese modelo en concreto, pues esta vez, para variar, no le estaba siguiendo la pista, es más, ni siquiera le tenía echado el ojo a ese modelo, sino porque, al saber de sus características, me ha convencido: Sistema operativo Android 2.1 (o eso reza en el prospecto en internet), pantalla de 3,7” y de 845 x 400 y algo pixeles de resolución (…), cámara de 5 megapixels con flash de doble led, foco automático (el primer móvil que tenga desde el Sony Ericsson k750i que tiene ese tipo de cámara), estabilizador de imagen y grabación de vídeo a 720 x 480 de resolución a 30 fps, creo recordar. 16 Gb de memoria interna, ampliables a 32 más por tarjeta de memoria… Y la jodida joya de la corona: teclado qwerty con slide lateral. A ver, os explico, un chico del cuartel, freaky de los móviles también, dice que ha probado con los tres sistemas operativos más populares para móviles (a saber, Windows Mobile, Symbian, y el que nos ocupa, Android) y dice que el que más le gusta es Android.

Os explico, aunque ya le he comido la cabeza a mucha gente con esto. Symbian, pese a ser el S.O más veterano en esto, es el que más atrasado va en cuanto a catálogo de aplicaciones, entre otras cosas. Hace dos años, creo recordar, anunciaron que iban a liberar su código, como ya les pasa a Linux, o a iPhone OS y la ventaja de eso del código libre es que cualquier programador que quiera lo tiene fácil para lanzar aplicaciones para esa plataforma. Bueno, pues yo viendo lo visto con Nokia, estoy desengañado. No es que mi 6124c sea gran cosa, pero ya estoy viendo, pese a eso, que no da mucho de sí, siquiera la versión táctil de ese sistema operativo. Pues, si el requisito imprescindible, era ese, Android, no había visto ningún teléfono decente, subvencionado por ningún operador de telefonía móvil que reuniese todas esas características, a excepción de un LG que no es muy allá. Sí, está el Sony Ericsson Xperia X10 o el HTC Dream, pero solo los puedes conseguir comprándolos libres y desembolsando el pastón que seguro que valen. Había más móviles guapos, pero, o no tenían el teclado qwerty (ahora explico) o la cámara no tenía flash, hechos que ya tenía asumidos, ante tales carencias, pero fue ver este movil y terminar de convencerme, así que no pienso esperarme hasta diciembre que tengo de permanencia. Aunque pague 150 € a Vodafone como penalización, ese movil, lo voy a conseguir de gratis, así que lo compensa.

Lo del teclado qwerty se denomina así por la disposición de las teclas, osea, como pudiera ser el de un ordenador, pero claro, más pequeñito y con menos teclas. Lo del slide lateral, es que el teclado está oculto por detrás de la pantalla y para mostrarlo hay que deslizarlo hacia el lateral izquierdo (normalmente) y al girarlo 90º hacia ese lado, queda tal que, teclado debajo y pantalla encima, y eso, lo estaba deseando para poder postear en el blog (fotos incluidas) allá desde donde me encuentre (como ya he hecho alguna vez con un móvil más rudimentario) a la vez que eso sea un fiel reflejo de como va a ser mi vida social este año. Aunque dadas las circunstancias, creo que en muchos de los viajes que haga este año, voy a estar en muy buena compañía… Que la Potra os acompañe. Ciao.

domingo, 14 de marzo de 2010

Cobardía

Como bien os dije, eso de no autoimponerme ninguna disciplina para justificarme, es un arma de doble filo si, como en mi caso, la utilizo como excusa para más cosas de las que debiera. Para no venir aquí a escribir tan a menudo, pase, pues nadie me obliga, pero a no ahorrar nada de lo que gano mes a mes…

No he venido a autoafligirme si eso es lo que estáis pensando. Es verdad que tengo sentimiento de culpa y a costa de mi nula administración con el dinero, aun ni he empezado con lo que me propuse para este año. Empezando porque, tras aquella purga que hice, aun sigo gastando mucho de móvil y lo triste es que siempre hay una razón que lo justifica, por pobre que sea. Claro, ya no puede seguir habiendo más pérdidas, más cabezas cortadas, más precios a pagar, más agotamiento, ya es absurdo. De hecho, reconozco que me pasé eliminando gente del messenger. Hay gente a la que he vuelto a agregar después de, eso sí, mostrar indicios de interesarse por mí y preguntar qué cojones pasaba, incluso llegaron a entenderme, es el caso de Gema (no daré más pistas, tú, si lo lees, ya sabes quien eres…) a quien le hacía ilusión que la mencionase, y no encontraba el momento idóneo de hacerlo… Pero hay más gente que aun no sabe que la he borrado. Los que quizá les extrañe no verme conectado, quizá se hayan metido a una pagina de estas en la que te dicen quién te ha eliminado para ver la sospechosa razón por la que llevan tiempo sin verme… Pero hay gente que, tonto de mi, en momentos de duda, la echo de menos, pero se me pasa enseguida. Creo que la mayoría de personas a las que he borrado, o bien no han reparado en ese hecho, o bien han pensado que se han quitado un muerto de encima y no han reparado en ofenderse, mucho menos en echarme una reprimenda, o bien se han ofendido, pero para que nunca lo sepa, jamás volveré a tener noticias suyas. Solo a uno le ha jodido bastante y si aun lee mi blog, sabrá quien es, no quiero dar más pistas.

En mi última entrada, mencionaba mi pequeño sentimiento de culpa por un compañero que se sentía molesto por mi actitud con él, pero, a la semana de escribir esa entrada, sorprendentemente, se mudó de habitación y tanta paz llevó como descanso dejó. Ahora solo somos dos en la habitación y yo ya puedo poner la emisora de radio que me salga de los cojones y ver la tele cuando quiera sin tragarme telenovelas chupencas a to volumen. Por cierto que el TDT que tenía, lo he cambiado por otro, pero para el ordenador. Buen negocio en cualquier caso…

Ya he terminado de pagar el ordenador, amén. Y bueno, pues, mis ganas de emociones fuertes, aunque ya sé que no lo parece, siguen intactas. Es solo que gracias a lo equipada que tengo la habitación, parece que no quiera hacer otra cosa. Todo lo contrario, lo ideal es no aburrirse nunca tanto si hay alguien con quien quedar como si no. Y no es por nada, pero empiezan a picar las ganas de sacarse el carnet (aun no mucho), sobre todo porque las ventajas de tenerlo, son directamente proporcionales a lo que puedo disfrutar si poseo un coche propio.

Ahora “sus” voy a dejar a ver si duermo. Que la Potra os acompañe. Ciao.